Información y transparencia

Política de fuentes

Qué fuentes utilizamos y cómo las priorizamos.

Jerarquía

Se priorizan BOE y organismos públicos para legislación; Ministerio de Sanidad, AEMPS, OMS y agencias sanitarias para información pública; sociedades científicas y guías clínicas para práctica médica; y publicaciones revisadas por pares para evidencia específica.

Seguros

Para cuestiones aseguradoras se priorizan la Ley de Contrato de Seguro, la DGSFP, documentación contractual pública y, de forma complementaria, información sectorial. Las condiciones de una entidad concreta solo deben atribuirse a documentación verificable de esa entidad.

Enlaces directos

Siempre que sea posible se enlaza al artículo legal, guía, estudio o documento concreto y no solo a la página principal de una institución.

Fuentes que evitamos

No se usan blogs anónimos, contenido sin autoría o páginas de afiliación como fuente principal para afirmaciones médicas o jurídicas importantes.

Actualización

Una fuente antigua puede mantenerse si sigue siendo la referencia vigente. Cuando existe una guía nueva que sustituye claramente a la anterior, se prioriza la versión actual.

Cómo citamos

Al final de cada guía se identifica el organismo o autor, el documento o tema y un enlace directo cuando existe una URL estable. Se evita citar “Internet” de forma genérica o utilizar una página comercial como única prueba de una afirmación sensible.

Fuentes comerciales

La documentación de una aseguradora puede utilizarse para describir sus propias condiciones, pero no se extrapola automáticamente a todo el mercado. Las comparaciones entre entidades requieren revisar documentos equivalentes y vigentes.

Fecha y versión

Cuando una fuente tiene versión o fecha de publicación, se conserva ese contexto para evitar presentar como actual una recomendación sustituida o una condición contractual antigua.